Instruye al niño en su camino y aun cuando fuera viejo no se apartara de él
Por Pastora Saudith Kolthoff
¿Qué es instruir?
Instruir es enseñar, mostrar, informar, modelar
¿Cuales son los caminos de Dios?
Todas aquellos por los cuales nosotros como cristianos debemos andar
A veces los padres pensamos que instruir al niño en sus caminos es solo enseñarles la palabra de Dios y llevarlos a la iglesia, o a veces solo llevarlos a la iglesia para que otros le enseñen y con eso pensamos que hemos cumplido con este mandato. Pero realmente lo que Dios quiere de nosotros es completamente distinto a esto, va más allá, porque los caminos de Dios son todos aquellos por donde un cristiano debe andar. Es nuestro caminar diario, es nuestra relación con Dios en este caminar diario. Es desde que nos levantamos, cada cosa que hacemos hasta que nos acostamos, es el ejemplo que les damos a nuestros niños y jóvenes de lo que es moral y de lo que son los valores. Y aunque suena difícil y complicado no lo es tanto, cuando disponemos nuestra vida a ser guiada por Dios y su espíritu Santo. Lo que si te puedo decir que te toma es tiempo. Algunas madres me podrían decir ..-tiempo.. ja, como yo tengo tanto. Si salgo del trabajo a estudiar con ellos, cocinar, bañarlos, sirvo de taxi para llevarlos a donde necesiten y si soy líder de la iglesia tengo que estar allí los días de culto temprano – Y si en la casa están mamá y papá, prefiero creer que papá comparte esas responsabilidades con ella, como un buen sacerdote, pero cuando es una madre soltera las responsabilidades se acrecientan, ya que no hay quien nos ayude con ellas.
Pero saben amados que el tiempo que inviertes ahora será un tiempo que en el mañana ganarás, y los convertirás en jóvenes saludables y responsables que en el mañana no solo te ayudaran a cumplir con parte de las responsabilidades que hoy día tu cargas sola. Si no que por la enseñanza adquirida sus acciones y conducta te darán mucho menos trabajo. Es importante que nuestros hijos sepan lo que es ser parte de una familia, una comunidad, una sociedad. No es solo ir por la vida viviendo, sino ser útiles en el núcleo en que nos desenvolvemos.
Ok y ¿Cómo hacemos esto?
Pues bien empecemos con cosas tan sencillas como no le digas que mentir es malo, pero cuando te llaman por teléfono y no quieres hablar con esa persona le dices que mienta diciendo que tu no estas en casa o que te estas bañando cuando realmente estas a su lado.
Enséñalo a realizar tareas del hogar, como lavar ropa, fregar, botar la basura, etc. Saca tiempo para enseñarlo a realizarlas correctamente, no esperes que tu hijo las realice como a ti te gusta si nunca le enseñaste a hacerlo. Asigna las tares según su edad, mientras mayor sea más responsabilidad podrá tener. No hay edad mínima para que un niño aprenda a tener responsabilidades. Haz un calendario de esas tareas asignadas.
Toma tiempo para ver programas de televisión con ellos y discútelos. No siempre la prohibición funciona. Hay tiempo y edades para la prohibición, cuando un NO es NO, no importando que. Pero también tenemos que entender que los jóvenes y niños de estos tiempos no son como los de nuestros tiempos donde no había explicaciones que solo con mirarnos ya sabíamos lo que nuestros padres querían. Hoy en día nuestros hijos son más técnicos y más analíticos. Recuerdo hace unos años a tras cundo la novela Rebelde salió a la televisión, todos los jóvenes y niños querían verla y los padres empezaron a prohibirle a sus hijos que la vieran por las actitudes que tenían los muchachos. Muchos padres alegaban que eso lo que les enseñaba y traía era rebeldía a la vida de sus hijos, mientras tanto yo veía como los estudiantes en la escuela grababan los capítulos y se los prestaban a los otros de todas formas los muchachos terminaban viendo la novela. Dios me dio una estrategia mejor que la prohibición (que en muchos casos no funciona) me dijo siéntate con él a verla y discútela. Eso hice, cada día me sentaba con él veía los capitulo y los discutíamos, analizábamos las actitudes de cada joven , lo que provocaba esas actitudes y cuan correcta o errada estaban las acciones que tomaban ellos y sus padres y sobre todo por la luz de la palabra lo que bajo ninguna circunstancia era aceptable. Y puedo decirte padre y madre que hoy lees esto que me dio excelente resultados, no solamente con mi hijo, sino también con otros de mis estudiantes que como el la veían. Hoy en día mi hijo esta en la universidad, es un joven analítico (eso es mi culpa, yo le enseñe) que ama a Dios, conoce los fundamentos de la palabra y por tal razón sabe donde esta parado.
El tiempo que le dedique a mi hijo en el pasado me da la certeza hoy en día de que él sabe escoger entre lo bueno y lo malo y aún mas allá que aunque ambos caminos parezcan ser de bien el sepa de todas formas cual de ellos será de vida para él. Eso mi amado padre me ahorra horas de insomnio y me da paz.
Pequeños detalles como estos y otros son los que en el mañana veras el fruto del tiempo invertido hoy.
Recuerda que los hijos son herencia de Jehová.... (Sal. 127: 3) tenemos que ser buenos mayordomos de ellos.
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